31mar 11

Known Unknowns: ¿Existe el azar?

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Known Unknowns: ¿Existe el azar?

Hay preguntas que veinte siglos de filosofía no han logrado responder. Son desafíos, donde se cruzan variables tan diversas y complejas, que indefectiblemente arrojan múltiples puntos de vista. Desde la antigua Grecia que el azar es protagonista de acaloradas discusiones. ¿Existe realmente o es la falta de conocimientos la que empuja a creer que las cosas suceden por casualidad?. Los artistas Steffen Fielder y Jonas Loh se aventuraron detrás de una respuesta y crearon Known Unknowns, una obra polémica que se vale de partículas subatómicas y radioactivas, generadores de números y tecnología digital para analizar el problema.

Known Unknowns: ¿Existe el azar? La primera cuestión que destacan los artistas es que existe una diferencia entre los verdaderos números aleatorios y los pseudo-aleatorios, que son los que generan los algoritmos informáticos. Actuar por casualidad es una tarea dificilísima para una máquina que responde a un sistema lógico, en algún momento, sea como sea, va a reaccionar secuencialmente: los patrones se van a repetir, por lo tanto no son adecuados para aplicaciones que requieren un aporte impredecible.

Known Unknowns está integrado por dos dispositivos que generan números verdaderamente aleatorios. Por un lado está el Random Event Harvester, basado en un contador Geiger, que funciona con partículas radioactivas que producen un flujo de bits que luego se convierten en números reales. Es un objeto portátil, de color amarillo intenso, que recoge números aleatorios del medio ambiente y los almacena con su información geográfica asociada. Por el otro lado está el Cosmic Ray Detection Chamber, inspirado en el diseño de una cámara de Wilson, su función es visualizar pistas de los rayos cósmicos que genera una serie de partículas subatómicas traídas del espacio exterior; esas mismas pistas se utilizan para generar valores verdaderamente aleatorios.

Known Unknowns: ¿Existe el azar?

La obra, por el momento, logra su objetivo, demuestra que el azar existe. Los dos dispositivos funcionan haciendo tangibles los fenómenos que producen: hacen visible un comportamiento verdaderamente azaroso. El proyecto estuvoinspirado en la búsqueda de la ciencia de encontrar variaciones en las escalas cuánticas, y en los métodos modernos de simulación de escenarios para predecir el futuro y generar condiciones para la toma de decisiones. Fielder y Loh explican que su fascinación por los números al azar proviene de la paradoja que representa el caos, Known Unknowns: ¿Existe el azar? aunque está demostrado que son esenciales en los procesos que tienen como objetivo producir resultados fiables y precisos. El campo de aplicación es muy amplio, se utiliza, por ejemplo, en procesos de encriptación para claves de seguridad, predicciones económicas, diseño de reactores nucleares, análisis evolutivo de las estrellas, entre muchas otras. “La pregunta más compleja -agregan- detrás del proyecto es si podemos introducir el caos naturalmente a nuestra vida cotidiana condicionada por la seguridad, por el rigorismo y el determinismo”.

La tecnología, para los autores de Known Unknowns, es apenas un medio creativo, no un fin en sí, que toma vuelo en la experimentación práctica. La búsqueda constante es descubrir nuevas posibilidades e ideas a través de ese enfoque, muy parecido al que utilizan los inventores.

Known Unknowns: ¿Existe el azar? En el montaje, la obra presenta también una serie de gráficos y pequeñas esculturas que muestran el resultado de las experiencias con los dispositivos en funcionamiento. Su diseño y forma prviene de una interpretación estética de los miles y miles de números que van apareciendo, números verdaderamente aleatorios. Estos objetos apuntan a agregar un plano más de visibilidad a los resultados obtenidos, ya que puede sonoar demasiado volatil hablar del conceptos de azar a niveles tan indeterminables, puntualmente: es la indeterminación en sí. Los objetos son un puente entre esa indeterminación y una aplicación práctica (entre tantas otras) de los números aleatorios.

Known Unknowns: ¿Existe el azar? El próximo paso de Fielder y Loh es ampliar el terreno de posibles aplicaciones, llevarlo a planos más abstractos e impulsar diferentes niveles de interpretación, hasta incluso incorporar a la obra un servicio que ofrezca números aleatorios generados por radiación o rayos cósmicos. También piensan en utilizar los resultados con fines sociales y políticos. “Por ejemplo para distribuir recursos u organizar el dinero de una institución, o dar un paso más e imaginar medidas políticas al azar, por ejemplo leyes para controlar la inmigración”, señalan irónicamente.